jueves, 16 de septiembre de 2010

La sorpresa del Sinsentido. (desempolvando casos clinicos)

El siguiente ejemplo sucede en una guardia. Una enfermera notifica que un paciente se hallaba de mal ánimo, porque no se le habia otorgado permiso de salida. Con estos datos se decide entrevistar al paciente. En el momento de entrar a su habitación, se lo encuentra acostado en su cama, pegando y rompiendo con el codo la cobertura plástica de la toma de luz para introducir los dedos, con el claro objetivo de electrocutarse. Frente a esta escena, el analista grita: "¡para!...¿estás loco?". Grito que sorprende tanto al paciente como al analista, no sólo por el enunciado sino también por la enunciación. Se instituye un momento de vacilación suspendida del sentido, con interrupción de la escena, la que es restituida a partir de la risa. Paciente y analista se ríen sancionando el  sinsentido de interpelar a un paciente psicótico, internado en una clínica psiquiátrica, por presentar una reagudización de su cuadro psicopatológico, llamandolo "loco". Tanto la interrupción del sentido, como luego su recuperación a través de la risa, habilitó la posibilidad de una entrevista. De este modo, el paciente logró explicar que, le había jugado una mala pasada, ya que, tal como él mismo expresó: "el viernes estuve diciendo boludeces (delirando) todo el día"; asignandole a su delirio la causa por la cual, el equipo tratante, no le había permitido salir de permiso de fin de semana.
¿Cómo entender esta intervención? Intervención no calculada, que se mide por sus efectos, a través del humor. La intervención genera una ruptura del sentido, con emergencia de un sinsentido que posibilita la detención del pasaje al acto del paciente.
La modalidad de intervención en el presente ejemplo, se ubica en la contraposición a lo que sería estrictamente la interpretación. La interpretación apunta a las formaciones inconscientes, en su vertiente de desciframiento de sentido, tratandose de un sujeto que, atrapado en la trama de la articulación singnificante, padece de la incertidumbre a la que lo arroja el devenir significante. En oposición, en el presente caso, se trata de la urgencia ante el riesgo del pasaje al acto. La intervención no es calculada, no obstante la posición del analista responde a la lógica de la urgencia.
Aquellos que estamos habituados a trabajar en situaciones donde la eminencia del pasaje al acto, más que una contingencia, responde a una posibilidad habitual, si bien no podemos afirmar que nuestras intervenciones sean todas calculadas, sí responden a una lógica:
la ética del sujeto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario